
Disculpa si no te he llamado, la verdad, esto no me hace nada bien, aunque no lo creas tome varias veces el celular para marcarte pero yo no soy de quien debas esperar algo y mucho menos debo ser el protagonista de la novela en donde celosamente, tú eres la única guionista.
No sé por donde empezar, o más bien, por donde terminar. Nos conocimos hace ya algunos años y se que lo recuerdas con exactitud; sé de tus fracasos en ese reto llamado amor y que muy pocas han amado como tú; pero tu escapatoria no se llama YO, por lo menos tú conociste el fracaso de a dos, yo lo conocí contigo sin siquiera haber enntablado una relación.
Yo nunca pedí ser indispensable en tu vida, jugué a ser tu amigo y confundiste la temática del juego donde inexorablemente perdimos nosotros dos. Los abrazos que te daba eran sinceros y los disfrutaba, pero nunca sentí ni mariposas, ni libélulas ni moscas en el estómago; lo intente, eso no lo dudes.
Eres demasiado bonita para equivocarte conmigo, yo no soy lo que esperabas si no mas bien la sombra de alguien que llegará a tu vida y le dará un cambio tan drástico que cuando te acuerdes de mí será para saber que algun dia paseamos juntos, pero que ahora sería un ente abstracto al que priorizar sería en vano.
Duermo hasta las 10 de la mañana y no hago nada en casa; combino el negro, el amarillo y el verde y no me averguenza usar pares distintos de medias; detesto el perfume y si hay algo que más odio es el gel en la cabeza; no me salen tres palabras bonitas juntas y ser puntual no es necesariamente una de mis cualidades y no por ser peruano sino porque personas como tú en lo que menos deben perder su tiempo es en zoobies como yo.
Olvidaba que soy un tartamudo por excelencia y que tengo un brazo más largo que el otro; veo televisión todo el dia y de leer el principito no paso; en lo que menos pienso es en hacer ejercicios y temo sufrir de diabetes no después de haber terminado la universidad; mi medicina no serías tú, mas yo si podría ser motivo de tu enfermedad.
Talvéz nunca te diga que escribo poesía pensando en ella y que mis dotes más rudimentarios florecen por saber que existe, sin que siquiera ella piense en mi, paradojicamente; tú, mi solitaria seguidora en esta carrera del amor; ella, mi trofeo más preciado.
No me creas si te pongo una excusa; detente a pensar si te vuelvo a invitar a salir pues lo más probable es que simule de inmediato una llamada al celular y me aleje lo más pronto del lugar; no me busques si me quieres encontrar, no me llames si piensas que te susurrare un trillado poema de amor; jamás voltees a mirarme si me ves cerca.
Ya te dije, a personas como yo es preferible olvidar; después que yo mejores vendrán, ahora mi mundo es ella y !creeme! NADIE MÁS.
