
Era lunes y de mañana, salí a hacer ejercicios como nunca pero intrigado como siempre. Sentí que el frío ardía y que correr cada vez más rápido me daría finalmente el valor para buscarte, pedirte otra vez que lo intentemos y que juguemos a que yo era todo un hombre y tu más bien una inexperta señorita. Por fin le había puesto ilimitado a mi línea telefónica y había dejado de usar las camisas que tanto criticabas. Había llenado el ropera de mil cosas nuevas, entre ellas los polos y zapatillas que admirabas de él y que nunca había encontrado antes de mi talla.
Por fin me había decidido a no pedir permiso para las salidas nocturnas y quedarme pasada las 9 después de las clases de ética. Había dejado de sentarme en la primera fila y reservé un asiento lo más alejado del profesor intentando demostrarte que todo me sienta bien y que la ceguera se me había quitado por arte de magia.
Cambié a Diego Torres por un tal Dj Peligro. Tomé clases de reggueton por internet. Ensayé mil caminadas y como resultado terminé dando tumbos. Reemplazé mis nicks inspirados en Neruda y así poco a poco se alejaron de la cordura. Al diablo con la gramática, a cambiar la "c" por la "k" de lo cual eras más bien "fanatika".
Me había tatuado tu nombre con tinta china, te iba a asegurar que no me había dolido, que más bien lo había gozado de manera morbosa. Me había parado a comprarte algo y que más que dos latas de cerveza para demostrarte que las formalidades había dejado.
Lo tenía todo claro, caí en cuenta de que en tu puerta había terminado. Vi a un montón de gente llorando, ese maldito ya te había matado. Por un hijo que el nunca había deseado. Un error no planificado. Tú mujer y yo un niño que siempre te había amado.
DESCANZA EN PAZ AMOR.
aaaaaaaaaaaaaa! Qué triste Christian! Pero en realidad ese amor que nunca se alcanza por alguna razón tiene un sabor diferente, algo más especial, como más quimérico e ideal. Qué bueno que hayas vuelto a publicar, aunque sea algo pequeño siempre es grato.
ResponderEliminarGracias Diego, en realidad fue una especie de catarsis en una noche realmente triste :) A ella no la mataron, nunca quise que sea cierto.
ResponderEliminarme encantaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
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ResponderEliminarImaginé al protagonista. todo un jovencito muy educado, aplicado y con lentes... como algunos decimos "nerd" ... Muchas veces por amor decidimos cambiar mucho de nosotros para estar acorde con esa persona, cuando en base a la sinceridad el amor debe encajar... Buen post, me llenó de nostalgia!
ResponderEliminarGracias Andrea y Jannet, ya decidí retomar las publicaciones en mi blog.
ResponderEliminarLo inalcanzable tiene un no se que que lo hace único.
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