
Una de las costumbres de mi padre, y que ya todos en casa conocemos a la perfección, es su afán por ser el último en dormirse y asegurar muy bien las puertas antes de hacerlo. Ayer, como en algunas otras oportunidades, me senté junto a él en el vasto sofá de mi sala pasadas las doce, cuando el único sonido acaparador es el del portón de la bodega de la casa contigua que cierra casi siempre a esa hora.
Ya la serie CSI estaba en la parte en que empiezan a seguirle los pasos al eventual asesino pero lo que quería dedirle no podía esperar. Me había pasado todo el día buscando información sobre lo que quería hacer en las vacaciones y ya tenía planes que sólo se concretarían con un "sí" de su parte...
- Pá ¿Podemos hablar...? (tartamudeando como siempre)
- Algo quieres... (sonrié, somos una familia muy bromista)
- (Sonrío yo también) Pá, yo sé que ya tengo dieciocho y no soy un niño, que muchos amigos míos ya están trabajando pero si no te lo digo ahora, quizás se pase un año más y...
- Al grano (sonríe otra vez).
- Quiero estudiar actuación en la católica porque sé que me falta mucho por aprender pero, sólo en las vacaciones, no te asustes, no he desertado de las comunicaciones.
En ese momento sus ojos se llenaron de lágrimas (inusual), apagó el televisor y por un momento pensé que lo estaba decepcionando, quise decirle que era una broma, que ya fue...
- Cristhian, gracias por reinvindicarme.
- ¿Porqué? ¿No me digas que tú también quisiste ser actor?
- Ni tanto pero debo confesarte que nunca me hubiese atrevido a hacerlo.
- Ya sé, en tu época seguro pensaban que eso era para los gays.
- No va por ahí...
- El dinero...
- En parte, pero no del todo...
- No entiendo...
- Yo también tartamudeaba mucho hijo...
Debo reconocer que me conmovió tanto que me lo confesara que por un momento me olvidé que yo tengo ese problema, no supe que decir; apesar de ser muy buenos amigos, él nunca me lo había confesado...
- Hijo, ( contenía el llanto) yo no he sido chancón pero tenía buena memoria. Me acuerdo que cuando el profesor nos preguntaba algo yo no alzaba la mano aunque tenía la respuesta... Porque sabía que simplemente mis palabras no fluirían, me ponía tenso, me frustraba y lo escribía en mi cuaderno.
Ya la serie CSI estaba en la parte en que empiezan a seguirle los pasos al eventual asesino pero lo que quería dedirle no podía esperar. Me había pasado todo el día buscando información sobre lo que quería hacer en las vacaciones y ya tenía planes que sólo se concretarían con un "sí" de su parte...
- Pá ¿Podemos hablar...? (tartamudeando como siempre)
- Algo quieres... (sonrié, somos una familia muy bromista)
- (Sonrío yo también) Pá, yo sé que ya tengo dieciocho y no soy un niño, que muchos amigos míos ya están trabajando pero si no te lo digo ahora, quizás se pase un año más y...
- Al grano (sonríe otra vez).
- Quiero estudiar actuación en la católica porque sé que me falta mucho por aprender pero, sólo en las vacaciones, no te asustes, no he desertado de las comunicaciones.
En ese momento sus ojos se llenaron de lágrimas (inusual), apagó el televisor y por un momento pensé que lo estaba decepcionando, quise decirle que era una broma, que ya fue...
- Cristhian, gracias por reinvindicarme.
- ¿Porqué? ¿No me digas que tú también quisiste ser actor?
- Ni tanto pero debo confesarte que nunca me hubiese atrevido a hacerlo.
- Ya sé, en tu época seguro pensaban que eso era para los gays.
- No va por ahí...
- El dinero...
- En parte, pero no del todo...
- No entiendo...
- Yo también tartamudeaba mucho hijo...
Debo reconocer que me conmovió tanto que me lo confesara que por un momento me olvidé que yo tengo ese problema, no supe que decir; apesar de ser muy buenos amigos, él nunca me lo había confesado...
- Hijo, ( contenía el llanto) yo no he sido chancón pero tenía buena memoria. Me acuerdo que cuando el profesor nos preguntaba algo yo no alzaba la mano aunque tenía la respuesta... Porque sabía que simplemente mis palabras no fluirían, me ponía tenso, me frustraba y lo escribía en mi cuaderno.
- Pá, no sabes cuanto te entiendo, a mí me pasa exactamente lo mismo.
- Un tema aparte eran las llamadas por teléfono, le tenía mucho miedo a contestar e inventaba cualquier excusa para no hacerlo. Ahora sabes que sólo el amor me impulsó a llamar a tu mamá para enamorarla.
- Me ha pasado con muchas chicas, no puedo creerlo...
- Cada que me preguntaban mi apellido, tenía que repetirlo en voz baja antes de responder para no tartamudear, sabes que no son cosa fácil las C, P, R, Ts.
- Tienes razón, Pa... P... P... Palomino.
- Era extraño pero entre mis amigos hablaba normal y no se notaba.
- Lo mismo yo pá, lo mismo yo.
- Por eso te felicito, porque lo mismo padece tu tio Roberto y mira que "suerte" la tuya de heredarnos eso. Pero bueno, adelante, estudia, hazlo por nosotros, porque tú si vas a poder. Mi voz es tuya (se quiebra).
- ¿Sabes? Vaya ejemplazo que eres huevón, mírate ya casi no tartamudeas. Te prometo nunca más a renegar por esto, que voy a tomar los retos por donde vengan y voy a hablar por las veces que tú no lo hiciste.
- Gracias hijo, supéralo, pero pronto, que no pase mucho tiempo. Y si no lo superas... APRENDE A LLEVARLO CON ORGULLO.
- Gracias pá...
- Hasta mañana hijo...
- De de de de... Descanza papá...
- Me ha pasado con muchas chicas, no puedo creerlo...
- Cada que me preguntaban mi apellido, tenía que repetirlo en voz baja antes de responder para no tartamudear, sabes que no son cosa fácil las C, P, R, Ts.
- Tienes razón, Pa... P... P... Palomino.
- Era extraño pero entre mis amigos hablaba normal y no se notaba.
- Lo mismo yo pá, lo mismo yo.
- Por eso te felicito, porque lo mismo padece tu tio Roberto y mira que "suerte" la tuya de heredarnos eso. Pero bueno, adelante, estudia, hazlo por nosotros, porque tú si vas a poder. Mi voz es tuya (se quiebra).
- ¿Sabes? Vaya ejemplazo que eres huevón, mírate ya casi no tartamudeas. Te prometo nunca más a renegar por esto, que voy a tomar los retos por donde vengan y voy a hablar por las veces que tú no lo hiciste.
- Gracias hijo, supéralo, pero pronto, que no pase mucho tiempo. Y si no lo superas... APRENDE A LLEVARLO CON ORGULLO.
- Gracias pá...
- Hasta mañana hijo...
- De de de de... Descanza papá...
Es solo la confianza lo q nos permite confesar lo inconfesablemente personal... Me alegra y conmueve esta conversacion con tu padre y me siento al igual q el orgullosa q hayas tomado la decision de estudiar lo q tambien te apasiona.. t kiero y felicidades =)
ResponderEliminarGracias Janet, sé que así es :)
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